Posiblemente no sea la primera vez que oyes hablar del maridaje. Este concepto nos evoca sotifiscación y nos hace sentir como auténticos gourmets cuando lo pronunciamos, pero también puede traer muchas dudas y preguntas. La primera sin duda es “¿qué es eso de maridaje?” Pues algo tan simple como el arte de combinar un determinado plato con el vino que de un mejor resultado gustativo.

El mejor maridaje para cada tipo de comida

El maridaje o, en francés, maridage significa casamiento. Es lograr el matrimonio perfecto entre nuestra bebida y la comida que vamos a disfrutar.

Ahora que te ha quedado claro el concepto es lógico que te pregunte cómo conseguirlo. Este punto quizá sea más complicado pero te propongo un pequeño truco para ayudarte a empezar. Tan sólo tienes que hacerte tres preguntas:

  • ¿Cuáles son las características de nuestro plato?
  • ¿Cuál es su ingrediente principal?
  • ¿Cuál podría ser su pareja ideal?

Quizá ahora ya empieces a tener un poco más claro qué vino escoger para tu próxima comida. Por nuestra parte hemos querido crear una pequeña guía en la que destacar las principales combinaciones del vino tinto, blanco y rosado, para acabar dándote unos trucos para que aciertes.

Vino tinto

El vino tinto es compañero ideal de la carne roja. Las variedades más intensas casan a la perfección con todo tipo de cortes pero lo disfrutarás especialmente si escoges una pieza gruesa y la cocinas justo en su punto. El tinto Garmendia Colección Privada es una gran elección para disfrutar de un buen lomo de Wagyu justo al punto, por ejemplo.

Los tintos de variedades más ligeras también son una opción atrevida pero agradable para maridar distintos tipos de arroces. En este caso ofrecen un cierto contraste con el sabor pero no llegan a anularlo. Te lo recomendamos especialmente con arroces son salsas potentes como los sofritos.

Por otro lado, el mundo del queso es casi tan amplio como el de los vinos, por lo que siempre puedes encontrar uno que maride bien con tu elección. Los que mejor armonizan con los tintos medios son los azules. Mientras, los quesos curados se adaptan a la perfección a los tintos potentes y maduros, como el vino ecológico Garmendia Selección.

Para aquellos que buscan cambiar de sensaciones los vinos dulces y semidulces son un gran compañero de matices para los quesos, sorpréndete al combinar nuestro vino dulce “Lágrimas de Santa Rosalía” elaborado con verdejo.

Por último, una combinación sorprendente pero que funciona a la perfección es la del vino tinto con chocolates y postres basados en cacao y café. Por ejemplo, el contraste entre una tarta de chocolate y el Garmendia tinto roble es espectacular.

 

Vino blanco

El vino blanco se asocia instantáneamente al pescado y el marisco. A estos platos le van bien cualquier variedad, ya sean los dulces y florales como el albariño o los más untuosos y pasados por barrica como el Garmendia blanco barrica gran selección.

Pero el maridaje del vino blanco no se queda solo en el mar. Es la opción perfecta para acompañar a las carnes de ave independientemente de cómo la hayamos cocinado. A nosotros nos gusta especialmente cómo acompaña a la perdiz roja en escabeche o incluso a la perdiz en escabeche con trufa cuando buscamos un toque más atrevido.

Por otro lado, aunque la carne suele ser el terreno de los tintos, cuando hablamos de carnes frías como el roast beef, el carpaccio o el caviar de wagyu; el blanco, al igual que el rosado, también funciona muy bien.

Fuera de la cocina más tradicional, los vinos blancos armonizan especialmente bien con la comida asiática. Hacemos especial hincapié en lo bien que armonizan los blancos con cuerpo y pasados por barrica con la complejidad de los sabores de la cocina oriental.

 

Vino rosado

Los vinos rosados casan especialmente bien con el marisco y también son una gran opción para no enmascaran el sabor de las carnes frías. Del mismo modo, complementan muy bien los guisos de pescado e, incluso, los de carne que no sean muy potentes como un cóctel de wagyu o la perdiz en escabeche.

Por otro lado, el vino rosado es el complemento ideal para las ensaladas. Es el vino que mejor marida con productos que no sean de origen animal, nosotros te recomendamos que apuestes además por una opción ecológica como el Garmendia Rosado.

También son nuestra mejor opción para disfrutar de un plato de pasta acompañado con salsa de tomate o una salsa blanca como queso o carbonara.

 

Trucos y consejos

Ahora que ya sabes qué tipo de vino combina mejor con cada plato queremos compartir contigo una serie de trucos que te ayudarán a convertirte en el perfecto sommelier.

  • Piensa en el menú como una experiencia global: Hemos de entender la carta de vinos como un menú y nunca serviremos un vino con mayor cuerpo precediendo a otro más ligero.
  • Equilibrar el peso del vino y el del plato, intentando que el de ambos sea similar
  • Asociación o contraste: La comida y el vino ha de complementarse, bien sea por lo bien que casan sus sabores o por la experiencia que proporciona su contraste.
  • Tener en cuenta que la forma en la que se cocinan los alimentos tiene más peso que los ingredientes.
  • Déjate guiar por tu instinto: Atrévete a probar y experimentar

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